Amistad, Definición

En un mundo donde abunda la soledad y el individualismo, donde mis “amigos” son los que tengo en las redes sociales pero que nunca nos vemos cara a cara o ni tan siquiera nos hablamos por teléfono, nuestro concepto de amistad puede estar distorcionado.

La RAE nos define amistad como ” afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.”  Es personal porque se basa en una relación entre dos o más personas. Es puro y desinteresado, sin egoismos ni elementos perjudiciales al otro. Se comparten conversaciones, actividades, emociones, sea de cara a cara o via llamada o incluso textos, pero no se limita sólo a ‘Me Gustas” en las redes sociales. Es así, en ese compartir, en esa entrega, que se fortalece. La amistad es necesaria para cada ser humano. Esa es la amistad que Jesús quiere tener contigo.

Amistad, Definición Bíblica

Es Indispensable: “Mas valen dos que uno solo, pues obtienen mayor ganancia de su esfuerzo. Pues si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo que cae!, que no tiene quien lo levante.” (Eclesiastés 4, 9-10)

Se basa en amor:  “Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (Mateo 22, 39)

En las buenas y en las malas: “El amigo ama en toda ocasión, el hermano nace para tiempo de angustia”. (Proverbios 17, 17)

Leal y sin engaños: “Leales son las heridas del amigo, falsos los besos del enemigo.” (Proverbios 27, 6)

A pesar de nuestros desperfectos: “Todos se desviaron, a una se corrompieron; no hay quien obre el bien, no hay siquiera uno.” (Romanos 3, 12)

Es de entrega total: “Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigo.” (San Juan 15, 13)

 

¿Por qué Jesús Quiere Una Amistad Conmigo?

A veces se me hace dificil creer que Jesús quiere una amistad conmigo porque soy pecadora, o por las cosas que he hecho, o por las heridas que llevo en la piel, pero te lo digo, Jesús desea tener una relación precisamente contigo, ahora, tal y como eres, con tus defectos y tus virtudes porque Él te ama, Él quiere que tú realices tu propósito en la vida, Él sabe que fuiste creada para algo más y Él quiere vivir la eternidad contigo.

Jesús te ama

El Catecismo de la Iglesia Católica #221 dice, <<Pero san Juan irá todavía más lejos al afirmar: “Dios es Amor” (1 Jn 4, 8. 16); el ser mismo de Dios es Amor. Al enviar el la plenitud de los tiempos a su Hijo único y al Espíritu de Amor, Dios revela su secreto más íntimo (cf 1 Cor 2, 7-16; Ef 3, 9-12); Él mismo es una eterna comunicación de amor: Padre, Hijo y Espíritu Santo, y nos ha destinado a participar en Él.>> En otras palabras, Él te ama porque esa es su naturaleza; Él en amor.

1 Corintios 13 habla de lo que es el amor. Si cambiamos la palabra “amor” por el nombre de “Jesús” rápidamente vemos lo que significa que Él es amor. Jesús es paciente y muestra comprensión. Jesús no tiene celos, no aparenta ni se infla. No actúa con bajeza ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira y olvida lo malo. No se alegra de lo injusto, sino que se goza en la verdad. Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo.

¿Cuándo fue la última vez que alguien te amó así? Él no te ama porque tú lo amas. Él te amó a ti primero. No te ama porque te portas bien, o porque rezas. Él te ama porque Él te creó. Antes de que tu madre supiera de tu existencia, ya Él te conocía y te amaba.

Jesús quiere que tú realices tu propósito en la vida

J. R. R. Tolkien, el autor de El Señor de los Anillos, le responde a una carta que recibe de la hija de su edito a la pregunta, ¿cuál es el propósito de la vida? Su respuesta fue <<De modo que puede decirse que el principal propósito de la vida, para cualquiera de nosotros, es incrementar, de acuerdo con nuestra capacidad, el conocimiento de Dios mediante todos los medios de que disponemos, y ser movidos por él a la alabanza y la acción de gracia.>>

Nos dice el Catecismo #27, <<El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia si, y solo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar.>> ¿Cuál es tu propósito? <<Conocer a dios para así poder amarle y servirle en este mundo y vivir felizmente con Él en el mundo futuro (Catecismo de Boston #1).>>

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Jesús sabe que fuiste creada para algo más

Jesús te ve. Te mira y sonríe porque eres su obra maestra. Él conoce TODO sobre ti. Sabe por lo que has pasado. Sabe lo que te sucederá. Conoce tu gran historia y Él desea formar parte de ella para que tú puedas alcanzar la vida eterna.  Él no te ofrece villas y castillos aquí en la tierra. Ni te ofrece una vida sin sufrimientos y sin problemas. Pero Él te asegura, que si le permites actuar en tu vida, te asombrará lo que Él puede hacer en ti.

¿Qué tienes que hacer? Decidirte a seguirle en cuerpo y alma. El evangelio de san Juan 15, 14 nos dice lo que debemos hacer para ser verdaderos amigos de Jesús. “Y son ustedes mis amigos, si cumplen lo que les mando.” ¿Qué es lo que nos manda? “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. (San Mateo 22, 37)” ¿Cómo logramos amarle así? “Si alguno quiere seguirme, que se niegue a si mismo, que cargue con su cruz de cada día y que me siga. (San Lucas 9, 23)” ¿Fácil? ¡No! ¿Cómo se logra? Con la gracia de Dios que trabaja en los amigos de Jesús. Él te ayuda a lograrlo.

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. (San Mateo 22, 37) Click To Tweet

Jesús quiere vivir la eternidad contigo.

Lo que hacemos aquí en la tierra nos acerca o nos aleja de un futuro con Jesús en el cielo. Jesús quiere guiarnos para que nuestra experiencia terrenal nos ayude a alcanzar la eternidad con Él. ¿Cómo sabemos que tendremos acceso al cielo? Lee el evangelio de San Juan 14, 2 – 4.

Puntos Prácticos

  1. Lee el Salmo 139, 1 – 6. ¿Te imaginabas que Dios te amaba así?
  2. La oferta está sobre la mesa. ¿La aceptas? La conversión se da cuando uno toma la decisión, iluminada por la gracia de Dios, de seguir a Jesús, poniendo su entera confianza en Dios y no en tus propias fuerzas. Es saber que tu salvación depende de Jesús y no de tí. Es reconocer que eres pecadora y que necesitas un Salvador. Es aspirar a la santidad. Es un cambio del corazón. Es un sí a Jesús, a su docrina, a sus mandamientos. Es profundizar en una relación íntima con Él para conocerle, amarle y servirle.
  3. Seas católica de cuna, no practicante o atea, Dios te ama y desea una relación íntima contigo. Yo soy católica de cuna y tuve una conversión después de los 50 años de edad. Si quieres leer mi historia de conversión, HAZ CLIC AQUÍ.
  4. Si entiendes el inglés, te recomiendo el estudio bíblico católico, Open Your Heart. HAZ CLIC AQUÍ para ir a este sitio web.
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